Todo un paripé
Real Maestranza – 3ª del Ciclo de San Miguel, Domingo 28 de Septiembre de 2008
Segunda corrida de toros del ciclo de San Miguel y segunda suspensión debida al mal estado del ruedo de la plaza. Tras pisar el embarrado albero los diestros Rivera Ordóñez y Perera, acompañados de sus correspondientes cuadrillas, celebraron la tradicional reunión en las instalaciones de la capilla. Pasadas las seis y cuarto de la tarde, la tablilla pintada a tiza daba cuenta de la no celebración del festejo y su definitiva suspensión.
Manuel Viera.- Pasaban las seis y cuarto de la tarde cuando un empleado portando la tradicional tablilla pintada a tiza salía por la puerta de cuadrillas y daba cuenta de la suspensión de la segunda y última corrida del Ciclo de San Miguel. Así se terminaba con todo un paripé desde que a tempranas horas de la mañana el ruedo de la plaza se mantenía en mal estado, permaneciendo así hasta una hora antes de la celebración del festejo en que, de nuevo, seis operarios y un volquete cubría de tierra seca una mínima parte del ruedo. Y de esta obsoleta forma se trabajó hasta el anuncio de la suspensión. Mientras, un público paciente e infinitamente bueno aguantaba el 'chaparrón' en los tendidos hasta que, sin más aviso que la arcaica tabla, le mandaban otra vez para casa. Nadie se creyó la celebración de la corrida. El ruedo escondía bajo su dorado albero toda una pista de patinaje. Y nadie lo arregló. Ni con plásticos cubriéndolo desde la tarde anterior, ni quitando el barrizal acumulado para echar después el nuevo y seco albero. Y claro, al final de temporada, con todo hecho ya… se hacía imposible que con tal estado del piso los actuantes dijeran sí. Ni los capotes sobre las tablas, ni los fundones en el callejón, ni los caballos vestidos… Todo se sabía. Y nadie tomó la decisión de anunciar la no celebración del festejo por la mañana, y así evitar las muchas molestias a los sufridos espectadores, no sólo de la capital, sino venidos de muchas partes de España. Ni siquiera la sempiterna tablilla anunció a las seis de la tarde, la hora del festejo, "Se aplaza veinte minutos". Por delicadeza al público al menos, que esperó pacientemente este tiempo sin saber qué es lo que se 'cocía' en las instalaciones de patio de cuadrillas. Ya dije. Alguien le tendrá que dar solución a esto. Porque la tiene. Dejar a Sevilla sin su tradicional ciclo de San Miguel, con dos corridas de postín, clama al cielo. Y máxime cuando en el pasado abril se sufrió iguales molestias tras la suspensión de tres corridas de toros consecutivas, más una novillada del abono posteriormente. La Real Maestranza y la empresa que gestiona la plaza les urge solucionar el problema. Se trata de Sevilla… que no es ninguna plaza de pueblo. NOTICIAS RELACIONADAS:
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VER GALERIA COMPLETA | VOLVER A TEMPORADA Tengo una pregunta para usted Francisco Mateos.- Por sexta vez en la misma temporada, cerrojazo y todos a casa. A casa pero bien mojados. La opinión unánime -sí, sí, empresa Pagés: unánime- de los periodistas locales y foráneos es que no se ha hecho desde la empresa el esfuerzo lógico y necesario para poder adecentar el ruedo, habida cuenta de que no ha sido el diluvio universal. Las tertulias radiofónicas se tomaban el tema de Sevilla como a guasa ante lo inexplicable de dejar el ruedo desnudo bajo el agua y no hacer nada hasta una horita antes; y en esa hora hacer el 'paripé' con dos palitas y rastrillos de playa, y dos carrillos de mano obsoletos. Llegado a este punto, empresarios de la plaza, tengo una pregunta para ustedes: -¿Desde cuándo han sido conscientes de la amenaza de lluvia -no torrencial- para este fin de semana de San Miguel? |
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